México vendió 38 mil millones de dólares en autopartes a Estados Unidos en tres meses, bajo aranceles activos, y la cifra esconde algo más interesante que la cifra.

Estados Unidos publicó esta semana las cifras de comercio del primer trimestre, con un dato que cambia cómo se debe leer la posición mexicana frente a la mesa del T-MEC. Las importaciones americanas desde México crecieron 5.1% interanual, mientras las del resto del mundo cayeron 13.8%, lo que llevó la cuota mexicana a 16.9%, máximo histórico. Solo en autopartes y vehículos, México vendió 38 mil millones de dólares, equivalente al 38% de todo lo que esa industria americana importó del mundo entero.

El contraste con los demás socios comerciales hace al dato más relevante. Vietnam creció más rápido en porcentaje, pero desde una base de 5.7%, lejos del piso mexicano de 16.9%. Canadá perdió 16% de sus envíos en un año. La narrativa fácil va a ser decir que México está ganando contra los aranceles, pero esa narrativa es incompleta porque no explica el mecanismo, y el mecanismo es lo que importa para entender qué viene después.

La narrativa operativa es otra, cruzó récord histórico precisamente porque la mitad inferior del flujo dejó de cruzar, y eso lo confirma un dato que se pasó desapercibido en el reporte. El cumplimiento de regla de origen T-MEC en lo que efectivamente cruzó pasó de 48.6% hace un año a 75.1% este trimestre, treinta puntos en doce meses, que es lo que pasa cuando el sistema deja de aceptar lo que antes aceptaba.

¿Por qué cambió tanto en doce meses?

El cruce de la frontera sigue siendo trámite, igual que siempre, pero lo que cambió es cómo lo revisa Estados Unidos después de que el embarque ya entró. Antes, la auditoría documental que ejecuta CBP se hacía por muestreo, rara vez profundizaba más allá del Tier 1 del proveedor, y casi todos los embarques pasaban sin que nadie verificara la trazabilidad real de los componentes, lo que permitía que cargas con material asiático no declarado cruzaran como si cumplieran T-MEC.

Hoy esa auditoría es otra cosa, y es ahí donde se está rompiendo la cuenta para muchos shippers mexicanos. El embarque cruza sin problema, pero días o semanas después CBP revisa el Certificado de Origen, valida el cálculo de Contenido Regional, audita la trazabilidad de los componentes, y si encuentra un componente asiático que el cálculo de RVC no contempló, reclasifica el SKU completo. El arancel del 25% sobre valor de transacción llega por correo, semanas después del cruce, y la factura sube en silencio sin que nadie haya hecho nada visible diferente.

Para el shipper, esto se siente como que el costo logístico subió misteriosamente, porque la ruta es la misma, el carrier es el mismo, la tarifa publicada es la misma, y la primera reacción casi siempre es asumir que el transportista cobra más. La consecuencia operativa es real, la mitad de los carriers mexicanos que perdieron contratos en lo que va del año los perdieron por esto, sin que ni el shipper ni el carrier entendieran que el problema venía del compliance documental, no de la tarifa.

¿Y entonces, quién está cruzando hoy?

Lo que está pasando en el mercado es una división silenciosa entre dos tipos de plantas, y esa división explica el récord histórico de exportación. Las plantas que están en el 75.1% que cruza limpio no llegaron ahí este trimestre, sino que tomaron decisiones de compliance hace doce meses, cuando los aranceles parecían amenaza lejana, y nadie aplaudió esas decisiones porque costaron dinero y tiempo, pero hoy son las que están exportando. Mapearon su cadena de proveeduría hasta Tier 3, contrataron capacidad interna en fracción arancelaria, reescribieron cada Certificado de Origen con cálculo de RVC defendible, y por eso aparecen en la cifra de récord histórico.

Las plantas que están en el 24.9% restante son las que siguen cruzando como cruzaban antes, asumiendo que el certificado del proveedor está bien y que el Tier 2 no se va a auditar, lo que significa que operan con un costo logístico real entre 8% y 15% más alto del que ven en cotización, una diferencia que absorben en margen sin verla porque no aparece como línea de arancel en su factura, sino como erosión de margen al cierre del trimestre.

Esto importa esta semana porque el 25 de mayo arranca la primera ronda formal del T-MEC, y Greer ya dejó pública su línea editorial en Fox Business cuando dijo que las reglas de origen se van a endurecer. El contenido regional automotriz va a subir de 75% a 80%, lo que significa que la auditoría posterior no va a relajarse en los próximos meses sino apretar más, y el porcentaje de plantas que crucen limpio va a depender directamente de qué tan profundo hayan auditado su propia cadena.

LO QUE TAMBIÉN PASÓ

¿Por qué las exportaciones automotrices caen mientras las ventas internas crecen?

INEGI publicó ayer las ventas de vehículos ligeros en abril, 118,859 unidades, +8.6% interanual. Stellantis subió 15.8%. GM 6.0%. El mercado interno mexicano está creciendo a doble dígito en algunas marcas. Y al mismo tiempo, las exportaciones automotrices a Estados Unidos cayeron 17.23% en el primer bimestre.

Los dos números parecen contradecirse, pero en realidad se complementan. Lo que cae es lo que cruza, lo que sube es lo que se vende dentro. La planta que abastece mercado interno opera con cero exposición arancelaria. La que exporta opera bajo el filtro del 75.1% que detalla la nota principal.

Para Tier 2 y Tier 3 mexicanos esto cambia la lectura completa. El proveedor que abastece a Stellantis o GM para venta doméstica está creciendo sin presión documental. El que abastece exportación está bajo presión documental creciente. Saber a qué planta le vendes define en qué mercado realmente estás operando.

¿Qué tiene que ver China con la pausa en Ormuz?

El acuerdo Trump-Xi firmado en Busan el 30 de octubre mantiene la suspensión de aranceles recíprocos altos sobre China hasta el 10 de noviembre de 2026. Eso es contexto conocido. Lo menos comentado es una cláusula colateral del deal, Bessent le pidió a China interceder diplomáticamente con Irán sobre el Estrecho de Ormuz, y esa pieza es la que explica lo que pasó esta semana con Project Freedom.

Trump pausó la operación naval el martes citando avances en negociaciones con Irán mediados por Pakistán. Pero Pakistán es solo el canal visible. La presión de fondo viene de Beijing, ya que China es el principal cliente del crudo iraní y la reapertura ordenada del Estrecho le conviene tanto como a Estados Unidos.

Para la cadena de suministro, el lag de Ormuz a fuel surcharges americanos sigue activo en su ventana de 30 a 60 días. Pero el techo geopolítico al precio del crudo está puesto mientras el deal Busan se sostenga, lo que da certeza implícita a las decisiones de hedging de combustible que se tomen esta semana.

¿Cómo te afecta que Maersk esté perdiendo dinero?

Maersk reportó Q1 2026 ayer. Volúmenes ocean al alza. Tarifas ocean cayendo 14% interanual. División ocean en pérdida pese a generar 1,000 millones de dólares en operating cash flow gracias al crecimiento de aire y logística.

La lectura no es sobre Maersk. Es sobre el balance de poder en la mesa de negociación de contratos ocean este trimestre. Hay carga, pero no hay precio, y los carriers están llenando barcos perdiendo dinero por embarque movido.

El shipper que entra a renovar contrato transpacífico o transatlántico en mayo o junio tiene leverage que no tenía hace seis meses. El contrario también aplica, si tu contrato actual está firmado a tarifas de 2024, la carrier va a buscar reabrirlo bajo cláusula de revisión, y la conversación se va a dar con o sin tu iniciativa.

¿Por qué le importa a un 3PL mexicano que Amazon entre a logística en Estados Unidos?

Amazon lanzó Amazon Supply Chain Services el 4 de mayo. GXO Logistics cayó 17.7% en bolsa al día siguiente. El CEO de GXO Patrick Kelleher lo reconoció en post-earnings call con The Loadstar, donde admitió que la entrada de Amazon cambia la conversación competitiva del sector entero.

En México este movimiento todavía no se siente. Pero la lógica es transferible, cualquier shipper con volumen cross-border que evalúe RFP de 3PL en los próximos doce meses va a comparar contra Amazon, aunque Amazon todavía no opere directamente al sur de la frontera.

Eso significa que la presión sobre tarifas de fulfillment y last-mile va a apretar al 3PL mexicano sin que Amazon mueva un solo contenedor en territorio mexicano. Este es el tipo de movimiento que se siente tarde si no se lee temprano.

Mañana llega lo siguiente.

BLACKETT.

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